Un mundo espera ahí fuera a que yo valla a por él.

martes, 24 de abril de 2012

Felicidad & sufrimiento

¿Por qué la felicidad es efímera y el sufrimiento duradero? 
Mil veces me he preguntado porqué cuando cometo un error jamás lo olvido. Siempre hay alguien que te lo recuerda o simplemente no puedes dejar de pensar en ello. 
Los errores marcan de por vida mientras que, aquellas cosas que nos hacen inmensamente felices, desaparecen al instante. 
Desde pequeña se te enseña a valerte por tí misma pues nada se regala, pero aún así nadie te dice que la vida será tan mala hasta que poco a poco te das cuenta de que es muy distinta a como te la imaginas. Cambian tantas cosas..
Pasamos de creernos princesas de un mundo maravilloso a sentirnos sirvientas en un lugar monótono.
Espero que esto solo sea una etapa mala de mi vida y pronto aprenda a hacer que la felicidad sea duradera y el sufrimiento efímero.

sábado, 14 de abril de 2012

Anhelo

Estoy cansada de aparentar que no pasa nada cuando dentro de mí hay un gran caos. Estoy cansada de ayudar siempre a la gente sin recibir nada a cambio o de que jueguen conmigo. Estoy harta de no poder controlar mis sentimientos o emociones. 
No os podéis imaginar que indiferente me resulta ya todo. Como después de todo lo sucedido creo que he cambiado. Odio ser así. Odio en que me he convertido, pero sobre todo odio a quienes me hicieron así. Siento que no soy buena para nadie o que no me merezco lo que tengo, cuando en realidad no he hecho nada para tener estos sentimientos. Ojalá todo cambie y vuelva a ser como antes porque hecho de menos la alegría que rebosaba antes, la felicidad que me daba mi ignorancia, la confianza que podía depositar en todos y que realmente no me importaba ser traicionada porque sabía que no era tan malo al fin y al cabo. 
Ahora sólo me miro al espejo y veo unos ojos tristes, que saben más de lo que deberían y que han pasado por muchas malas experiencias. Solo puedo ver una expresión marcada por las malas situaciones que la han envejecido más de lo que es y que ahora sólo anhela su antigua visión del mundo.



jueves, 5 de abril de 2012

¿Fuerte o poderoso?

El que domina a otros es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso.
¿Cuál de los dos eres tú?
Personalmente creo que debería haber otra categoría. Soy de las que, dependiendo del momento, puede ser una cosa, puede ser otra, o simplemente no ser ninguna. Hay días en que siento que todo se derrumba, y hay otros en que me siento como si yo controlara al mundo. La vida es extraña, un día pareces tenerlo todo y al día siguiente es como si un huracán hubiese arrasado hasta el último ápice de felicidad de tu vida. 
Intenta controlar tus acciones y emociones para que ningún suceso o persona pueda contigo. Arte poderoso y no te dejes influir por otros que creen serlo más que tú. La autenticidad de la personalidad es lo que enamora al fin y al cabo. 

Estoy dispuesta

Personalmente siempre estoy dispuesta a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones.

Simply me

Sí, lo admito. Soy de las que les da miedo la oscuridad. De las que grita cuando ve una película de miedo. La que se sigue asustando cuando salta la tostada de la tostadora. La que hecha sal en las patatas y azúcar en el chocolate. De las que se come el pan solo y no lo considera comida de tontos. De las que está a dieta y se zampa medio bote de nutella. De las que se puede mear de la risa. Soy de las que llevan sujetador rojo con ropa blanca. De las que ven una película de miedo aún sabiendo que después no va a poder dormir. De las que se enamoran cuanto peor las traten. De las que cambia de planes a última hora. De las que tenga la edad que tenga adora que le den mimos. De las que le corroen los celos por la sangre. La que se ríe de sus propios defectos. De las que le busca el lado negativo a las cosas, pero aún así se lo toma a risa. De las que se enfadan por cualquier cosa, pero no puede estarlo más de 15 minutos. De las que le gusta llevar tacones, pero a mitad de la noche se los quita. De las que le gusta desayunar churros. De las que hace el tonto para sacarle una sonrisa a alguien. De las que, a pesar de todo lo que ha pasado, se considera una persona feliz.

miércoles, 4 de abril de 2012

Siempre habrá un pedacito de tí

Aún recuerdo en mi cabeza aquellos ojos resplandecientes que se quedaron mirándome aquella noche, tan perplejos, tan soñadores, como si intentaran decirme algo alentador.
Aún recuerdo cómo se movían inquietos buscando mi mirada, impacientes por descubrir qué se escondía en mi interior. Como dos bolas de cristal que no paraban de moverse, insistían desde esa distancia que nos separaba luchando porque ambas miradas se chocaran.
Aún recuerdo esa sonrisa, como expresaba el deseo, ese sentimiento inexplicable que le provocó mi entrada imprevista, inesperada.  
Ese conjunto "mirada" y "sonrisa", al unísono, despertó en mí la curiosidad, la inquietud de sumergirme a través de esos ojos en un alma luchadora, arriesgada, sincera, como ella misma podía reflejar.    
Seguí por un momento allí, acercándome cada vez más hasta lograr que sus ojos chocaran con los míos y se hablaran entre ellos; hasta conseguir que su sonrisa y la mía se fundieran en un beso.

Déjate llevar

Intentar saciar mi sed de felicidad ha sido siempre mi propósito, sin embargo, me he dado cuenta que de nada sirve buscarla. Ella vendrá a ti cuando menos te lo esperes, así que vive la vida al límite sin poner fronteras a tus deseos y despliega tus alas. Deja que el viento acaricie tu pelo y tu cuerpo se suspenda en el aire. Permite que la imaginación haga el resto, tan sólo anda sin miedo de lo que te puedas encontrar por el camino.